La Mallorca 312 prevé un impacto económico de más de 15 millones

Publicado el : 21/04/2018 14:48:03
Categorías : Blog

La Mallorca 312 prevé un impacto económico de más de 15 millones

La Mallorca 312 podría generar un impacto económico que supere los 15 millones de euros. Al menos esas son las previsiones de la organización de la prueba ciclista en base a estudios de la UIB de las ediciones de años anteriores -realizados a posteriori- y al incremento en el número de participantes para este año: cerca de 1.500 corredores más que en 2017 para llegar hasta los 8.000, una cifra récord.

«Nunca nos hubiéramos imaginado que aquí hubiera tanta gente que practica el ciclismo», confiesa Xisco Lliteres, director de la prueba en referencia al aumento de participantes locales, que este año llegarán a los 2.000, 500 más que en 2017.

El grueso de los corredores, no obstante, serán extranjeros. Hasta 58 nacionalidades distintas en las que priman los representantes de Reino Unido (un 34%), seguidos de los españoles (32%). Los alemanes se sitúan en tercera posición con un 12%. A partir de ahí se abre un auténtico crisol cultural que incluye a gente de EEUU, Canadá, Brasil, Argentina y otros rincones exóticos del globo como Nueva Zelanda o Sudáfrica. En total, 8.000 corredores inscritos en unas listas que se cerraron en diciembre y que el próximo 28 de abril medirán sus fuerzas en las carreteras de Mallorca.

«Hasta que no concluya la prueba y la UIB haga un nuevo estudio no sabremos con certeza el impacto generado», explica Lliteres, quien acompasa las estimaciones con algunos datos ya recabados en años anteriores y que apenas han variado. Por ejemplo, el del gasto medio diario del cicloturista que llega para participar en la prueba, en torno a los 165 euros. «Con eso ya hemos superado los 145 euros del turista que viene a la isla a jugar al golf, del cual siempre se había dicho que era el perfil por excelencia de turista de calidad», señala.

También entran en juego otros factores como los acompañantes del participante, que llegará a la isla con una media de dos. «Ha bajado un poco con respecto al año pasado, que estaba en torno a los 2,5», explica Lliteres para añadir que estas variaciones se producen en función de factores como los días en los que cae el puente de mayo.

Por otro lado, la organización ha estado puliendo los detalles de la prueba para evitar los problemas generados en las ediciones anteriores, sobre todo en la de 2016. Ese año fue especialmente polémico, con cientos de vehículos afectados por los cortes de circulación y vecinos y ayuntamientos poniendo el grito en el cielo.

«Sabíamos que teníamos que hacer cambios radicales porque la Mallorca 312 de 2016 no fue del agrado de nadie», admite Lliteres. «Y una de las mayores debilidades es que invertíamos demasiado tiempo en recorrer según qué pueblos».

En ese sentido se ha estado trabajando conjuntamente con el departamento de Carreteras del Consell de Mallorca, Guardia Civil de Tráfico y policías de los municipios afectados. Ya en la edición del pasado año se consiguieron implementar algunas mejoras.

De cara a la prueba del próximo día 28, la consigna ha sido aliviar los pueblos que habían sufrido más las congestiones, los de la Tramuntana costera: Sóller, Deià, Estellencs, Banyalbufar... Hasta ahora, se optaba por descargar la zona de Es Raiguer en detrimento de la primera. Sin embargo, con el tiempo se ha ido comprobando que los núcleos de Tramuntana experimentaban un perjuicio desproporcionado, dada la carencia de accesos suficientes en comparación al Raiguer.

De esta manera, si bien el tiempo total de la prueba sigue siendo de 14 horas, el tiempo de paso por estos municipios se reducirá sensiblemente, pasando de cinco horas a dos y media, aproximadamente.Para ello, se han modificado los horarios de salida de cara a agrupar a todos los corredores para la salida hasta Pollença a las siete de la mañana. La idea es la de que cuando se llegue a Estellencs los ciclistas «todavía vayan muy agrupados».

Por otro lado, se intentará evitar que el remedio sea contraproducente para las comarcas del Raiguer y el Llevant. En estas zonas, la prueba discurrirá «por carreteras muy secundarias», afirma Lliteres, por lo que las molestias serán mínimas. O por lo menos, eso se intentará.

Otras mejoras que entrarán en juego este año tendrán un cariz medioambiental. Se prescindirá de los vasos de plástico que se ofrecen a los ciclistas para saciar su sed. En su lugar, se ha optado por sistemas de canalización con camiones cisterna con los que se llenará los bidones personales que portan los propios corredores. Una medida que se llevó a cabo el año pasado en la mitad del recorrido y que este año se va a generalizar para todas las zonas de la prueba.

Entradas relacionadas

Si te ha gustado compártelo!